Ni la lluvia que empapó los monumentos pudo frenar el fuego, que consumió en apenas 10 minutos la Hoguera Oficial de la plaza del Ayuntamiento, ayudada por un mayor uso de combustible para contrarrestar la humedad de los materiales. La de Carolinas Altas sucumbió en tres minutos y el fauno de La Ceràmica se redujo a cenizas en cinco.
